Con unos índices de sobrepeso y obesidad tan elevados que tenemos en España y en el mundo entero, a la gran mayoría de la población le interesa recordar el motivo real por el que comemos. Los humanos, despistados por naturaleza, se olvidan hasta de eso. Descubre porque comemos. Saber porque comes te ayudará a no engordar.

¿Porque comemos?

Alt= Conoce porque comes, te ayudará a no engordar

Creo que es importante tener claro este concepto, ¿por qué comemos?, la razón principal por la que necesitamos comer es para sobrevivir. Nada nuevo, ¿verdad?.

El mundo esta en constante cambio (cambio climático, agotamiento de los recursos naturales, nuevas formas de obtener energía, nuevo gobierno, etc) y nosotros como habitantes de este mundo necesitamos adaptarnos al medio en el que vivimos.

No, no creas que somos los únicos. Todo ser vivo esta en continua adaptación a dichos cambios y nosotros como el resto nos aclimatamos “comiéndonos el cambio”. Esto es una de las principales razones por las cuales es fundamental alimentarse con alimentos locales. Además de otras razones de sostenibilidad, apoyo a nuestros vecinos y otros asuntos que hablaremos en otros artículos.

Fisiologicamente…

Tomando otra perspectiva, podemos afirmar que nos alimentamos para nutrir nuestras células. Estamos compuestos por billones de células que requieren alimentarse y renovarse.

Nuestras células reconocen los alimentos reales, no los artificiales productos de supermercado que nos intentan vender cargados de aditivos, adictivos y colorantes que tantas enfermedades y debilidades están causando hoy en día.

En la actualidad existen cada día más alergias, intolerancias y otras reacciones de nuestro propio sistema inmunitario. Y te preguntarás ¿porque?. 

alt=Sistema inmunitario debilitado

Bueno en primer lugar, nuestros modos de vivir han ido cambiando. Las últimas décadas se ha contemplado a las bacterias solo como dañinas y hemos tratado de aniquilarlas a toda costa.

Con viviendas cada vez más desinfectadas de toda bacteria beneficiosa o no y el desplazamiento de la vida en el campo a la ciudad ha ido ayudando a que cada vez las nuevas generaciones nazcan con peor barrera inmunitaria (microbiota intestinal).

Esto sumado a cada día una población más medicada, los medicamentos han salvado vidas pero también matan sin miramiento. En lo que respecta a la microbiota, hace años existia la costumbre de acompañar siempre los antibióticos con probióticos, esto a día de hoy rara vez se hace. 

Por otro lado, la alimentación y su calidad también ha cambiado. Cada día la población consume más alimentos comestibles que no nutren y que si engordan, afectan a la barrera inmunitaria (microbiota) y afectan gravemente la salud. Todo ello favorece a que el sistema inmunitario de la población este más debilitado.

También es importante señalar que las modificaciones y selecciones genéticas que se realizan en ocasiones, están enfocadas a conseguir determinadas características para la fabricación y no enfocadas en la salud y calidad de los alimentos. Es el caso de el trigo moderno, donde la proporción de gluten es mucho más elevada que en variedades más antiguas.

Esta sobreexposición al gluten, ya que forma parte de muchísimos productos de supermercado, aumenta el riesgo de acabar teniendo problemas intestinales.

Las células y los antioxidantes

alt=Las células y los antioxidantes

¿Y que necesitan nuestras células?, te preguntarás. Las células necesitan de agua, electrolitos, aminoácidos y otras moléculas más complejas como proteína, lípidos, etc. 

Nuestras células están expuestas a la oxidación a través del ambiente, tóxicos y sustancias que ingerimos. Esta oxidación puede ser causante de un envejecimiento prematuro, problemas en la piel, cáncer y otras enfermedades.

En este aspecto los alimentos más antioxidantes ayudarán a reducir o minimizar esa oxidación a la que estamos expuestos. Entre los antioxidantes exógenos encontramos:

  • Vitaminas: vitamina E (semillas), carotenos (zanahoria), vitamina C (naranjas y clementinas)
  • Minerales: el selenio, zinc, hierro y magnesio.
  • Compuestos fenólicos: el licopeno (tomate), polifenoles (té verde, especias), sulforafano (brócoli), resveratrol (moras), etc.

Comer con conciencia

Comer es uno de los placeres de la vida pero tomemos conciencia del motivo por el que comemos y no nos dejemos persuadir tan solo por el sentido del gusto.

Recuerda las razones principales por las que comemos: adaptarnos para sobrevivir y para nutrir nuestras células. En resumen, cubrir una necesidad fisiológica. Por tanto asegúrate de darle a tu cuerpo todo aquello que requiere en su forma más natural.

Saber y tomar conciencia sobre los motivos reales por los que te alimentas cada día sin duda te ayudarán a no engordar. Al comer con conciencia comerás aquellos alimentos más nutritivos y saludables para ti, saborearás cada bocado. Sin excesos, porque como sabes la dosis hace el veneno.

Cuéntame, ¿comes con conciencia o te dejas llevar tan solo por el placer de lo que comes?.

Entradas relacionadas